Abonos verdes y cultivos de cobertura

En la antigüedad los abonos verdes se usaban como práctica agrícola y consistía en la incorporación al suelo de materia vegetal no descompuesta, con el objetivo de conservar o recuperar la productividad de las tierras agrícolas. Para este fin, desde siempre se han usado principalmente las leguminosas.

Con el paso de los años, los abonos verdes se conocen ahora como plantas en rotación, sucesión y asociación con cultivos de importancia comercial, que se incorporan directamente al suelo, o se dejan en la superficie de este y ofrecen protección, mantenimiento y recuperación de las propiedades físico-químicas, y biológicas del suelo.

Básicamente se habla de abono verde ya que el uso de estas plantas en el sistema agrícola permite incorporar nitrógeno y materia orgánica al suelo. Además de leguminosas ahora se usan gramíneas, crucíferas, cariofiláceas, entre otras.

La crotalaria funciona como abono verde y cultivo de cobertura
La crotalaria es un abono verde de gran valor en cultivos anuales. Fuente: pixabay.com

Parte de los abonos verdes pueden destinarse a la alimentación animal o humana, producción de fibras y forraje. Esto implica que, cuanto mayor sea su utilidad en la propiedad agrícola, mayores serán los beneficios potenciales del abono verde.

Ahora bien, los cultivos de cobertura son plantas de crecimiento denso, que cubre el suelo mientras se conduce el cultivo principal o en periodo de barbecho. Una especie de cultivo de cobertura que no es precisamente el cultivo principal, se siembra en campo para promover la cobertura del suelo entre cada ciclo agrícola. Estos cultivos que cubren el suelo pueden ser anuales o perennes.

Los cultivos de cobertura sirven para proteger al suelo de la acción del agua, el viento, altas temperaturas y la intemperie. El kudzú tropical (Pueraria phaseoloides) es una planta que se usa como cobertura y mejora la fertilidad y la estructura del suelo.

Los cultivos de cobertura deben mostrar crecimiento denso
Los cultivos de cobertura cubren el suelo y lo protegen de la intemperie. Fuente: pixabay.com

¿Por qué utilizar abonos verdes y cultivos de cobertura?

El uso de estos cultivos se recomienda ya que el uso intensivo del suelo produce un agotamiento de su materia orgánica y deterioro de su estructura. En sistemas de cultivo en donde el terreno permanece desprotegido, y con un sistema de monocultivo, el suelo se vuelve menos productivo, más endurecido y se encostra. Además, estos problemas aumentan el ataque de plagas, enfermedades y malezas.

Otro problema que ocurre en suelos desprotegidos es la pérdida de nutrientes por lavado y arrastre, y pérdida de los fertilizantes por acción de la lluvia que golpea al suelo descubierto.

Varias especies de leucaena se usan como abonos verdes
La leucaena es una especie de gran valor nutricional para el ganado y aporta nitrógeno al suelo. Fuente: pixabay.com

Características que deben presentar las plantas para ser usadas como abonos verdes o cultivos de cobertura

  • Tener un crecimiento denso, suculento, y formar una gran masa vegetal
  • Ser rústicas, competitivas y de fácil erradicación.
  • Mostrar un rápido crecimiento inicial, facilidad de implantación o establecimiento y manejo en campo.
  • Ser tolerantes a las condiciones abióticas del lugar (sequía, heladas).
  • Ser poco fibrosas y de rápida descomposición cuando se incorporan como abono verde.
  • Mostrar baja susceptibilidad al ataque de plagas y enfermedades.
  • No comportarse como especie invasora ya que esto dificultaría los cultivos sucesivos y la rotación.
  • Presentar un sistema radicular bien desarrollado y profundo.
  • Alta capacidad de producción de semillas para aumentar su área de cobertura en la finca.
  • Presentar facilidad para adaptarse a los sistemas de cultivo de la región
  • Mostrar buena capacidad de rebrote o resiembra natural.

Sin embargo, no es necesario que una especie vegetal presente todas estas características de forma simultánea; pero sí sirven como una orientación para el criterio de selección de las especies.

Las leguminosas aportan gran cantidad de nitrógeno al suelo
Las leguminosas son las que presentan una vaina como fruto. Fuente: pixabay.com

Plantas recomendadas como abonos verdes y cultivos de cobertura

La escogencia de especies de la siguiente lista dependerá de las características del medio y el sistema de cultivo:

Avena sativa, Avena strigosa, Cajanus cajan, Canavalia ensiformis, Crotalaria grantiana, Crotalaria juncea, Crotalaria retusa, Fagopyrum sagittatum, Lathyrus hirsutus, Lathyrus cicera, Lolium multiflorum, Lupinus albus, Pisum sativum, Melilotus albus, Raphanus sativus, Secale cereale, Sesbania cannabina, Trifolium sp., Vicia angustifolia, vicia faba, Vicia sativa, Vigna sinensis, entre otros. Algunas otras plantas muy usadas son kudzú tropical, frijol alado, alfalfa tropical, y el añil rastrero.

Se recomienda que para que las leguminosas sean efectivas como abonos verdes, es decir, que aporten nitrógeno al suelo, es ideal mezclar la semilla con biofertilizantes o inoculantes rizobianos específicos de venta comercial, ya que cada especie de leguminosa interactúa mejor con cierta o ciertas cepas bacterianas en particular.

El trébol es una leguminosa
El trébol es una planta de fácil manejo que aporta muchos beneficios al suelo y a otros cultivos. Fuente: pixabay.com

Beneficios de los abonos verdes y cultivos de cobertura

  • Protegen al suelo contra la erosión por el agua y el viento, evitando así pérdidas de suelo, agua, fertilizante, semillas, y plántulas.
  • Mejoran el suelo ya que lo hacen más suelto para la siembra de los cultivos comerciales.
  • A través de su sistema radicular rompen capas duras y facilitan la aireación y estructuración del suelo, favoreciendo así la preparación biológica del suelo.
  • Favorecen la capacidad de retención de agua en el suelo. Con un manejo adecuado pueden disminuir las pérdidas de agua por evaporación desde la superficie manteniendo de esta forma la humedad requerida para el buen desarrollo de las plantas.
  • Atrapan nutrimentos del suelo que suelen ser desaprovechados por los cultivos.
  • Incrementan la actividad biológica y el contenido de materia orgánica del suelo.
  • Ayudan a romper el ciclo de plagas y enfermedades, y de esta forma disminuyen los problemas fitosanitarios y el uso de productos químicos para su control.
  • Permiten controlar las malezas y así disminuyen el uso de herbicidas.
  • Incorporan nitrógeno al suelo, manteniendo y recuperando su fertilidad y contenido de materia orgánica.
  • El uso en huertos de los cultivos de cobertura pueden servir además para inhibir el establecimiento de arvenses nocivas.
Las leguminosas además funcionan como alimento para los animales
El lupino además sirve como planta forrajera. Fuente: pixabay.com

Algunos datos prácticos de las plantas usadas

  • El añil rastrero se recomienda para cafetales.
  • La flemingia es exitosa en plantaciones de plátano en zonas húmedas.
  • La mezcla de leguminosas en los pastizales mejora su valor nutritivo para que sean estos más apetecibles por el ganado.
  • El cultivo simultáneo de maíz o sorgo con frijol chino o con caraotas puede aportar hasta 109 kg de nitrógeno por hectárea.
  • Los cultivos de cobertura y abonos verdes se pueden cortar a inicio de la época de lluvia para que no compitan por humedad con el cultivo comercial.
  • Los cultivos de cobertura dan buena estabilidad a los sistemas de terraza en ladera para frutales.

Referencias

Gliessman, S.R. 2002. Agroecología: procesos ecológicos en agricultura sostenible. Tomado de: books.google.co.ve

Wildner, L. do Prado. 2000. Abonos verdes. En: Manual de prácticas integradas de manejo y conservación de suelos. Boletín de tierras y aguas de la FAO 8. Tomado de: http://www.fao.org/tempref/agl/agll/docs/lw8s.pdf

PALMAVEN. 1992. Cultivos de cobertura y abonos verdes. Serie Cartilla. Palmaven, S.A. Filial de PDVSA. Número 16.

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